Quizás el objetivo más importante de la actividad asistencial
es mejorar el curso clínico de los enfermos. Ello se consigue a través de un
diagnóstico y tratamiento correctos. Sin embargo, son muchas las posibilidades
diagnósticas y terapéuticas que se le ofrecen al médico para cada paciente
concreto. Estas posibilidades incluyen utilizar o no algún procedimiento
diagnóstico o terapéutico concreto y seleccionar, en caso de hacerlo, el más
adecuado entre varios posibles. Significa que el médico debe decidir qué
procedimiento utilizar. Del acierto de estas decisiones dependerá en buena
parte el éxito de su labor, restablecer la salud del enfermo. Técnicas se
utilizaron inicialmente en campos tan alejados aparentemente de la medicina
como la economía, el marketing o el desarrollo de ingenios militares, y se
están aplicando ahora a la actividad clínica. Desde principios de la década
pasada, fundamentalmente en Estados Unidos y Canadá, numerosos departamentos
universitarios de medicina clínica han incorporado a sus tareas de
investigación líneas relacionadas con el análisis de decisión, realizando
aportaciones cuyo valor se contrastaba diariamente en la actividad asistencial.
Más recientemente en nuestro país algunas Facultades de Medicina han
incorporado a sus programas del área de medicina preventiva y salud pública
estos contenidos.
El teorema de Bayes parte de una situación en la que
es posible conocer las probabilidades de que ocurran una serie de sucesos Ai.
A esta se añade un suceso B cuya ocurrencia
proporciona cierta información, porque las probabilidades de ocurrencia de B
son distintas según el suceso Ai que haya ocurrido.
Conociendo que ha ocurrido el suceso B, la fórmula del
teorema de Bayes nos indica como modifica esta información las probabilidades
de los sucesos Ai.

No hay comentarios:
Publicar un comentario