La materia prima de la información y el
conocimiento son los datos, y para obtenerlos y comunicarlos, necesitamos
fuentes y estrategias.
La clave está, entonces, en formar médicos
competentes con pensamiento crítico, juicio clínico y capacidad para manejar
información con responsabilidad y ética.
Internet
y la Web
Internet
es una red de redes interconectadas mediante protocolos (TCP/IP); utilizando
esta red se encuentran múltiples servicios, el más popular de ellos es el World
Wide Web (www.), que nos permite consultar páginas (Web) y archivos mediante
vínculos.
La Web ha evolucionado.
En sus inicios la Web 1.0 era un medio de
comunicación unidireccional: el internauta abría una página Web y consultaba el
contenido, simple y sin posibilidad de interacción. Luego surge la Web 2.0 en
la que los usuarios pueden crear sus propias páginas Web o contenidos de
Internet.
El uso de esta tecnología señala un cambio en el
paradigma de la información de las ciencias de la salud:
Apomediación:
La
desaparición de intermediarios entre la fuente de información y el receptor, el
cual la puede modificar, actualizar y aportar referencias a la misma para guiar
a otros usuarios hacia una información perfeccionada.
Emancipación del paciente:
La
Asamblea Mundial de la Salud aprobó en el 2005 una resolución que hace hincapié
en la importancia de la eHealth o Cibersalud. Los servicios web de la salud
deben nutrirse con la tecnología de internet.
Web 3.0 y Web semántica
Intenta realizar un filtrado automático y preciso de la información,
dotada de mayor significado, en la que cualquier usuario podrá encontrar
respuestas a sus preguntas de forma más rápida y sencilla, y solucionar
problemas habituales en la búsqueda de información.
El potencial de esta nueva fase de Internet promete
un paso más a la mejora de los tratamientos, diagnósticos y procedimientos
médicos actuales.
Sitios
confiables
Al
realizar una consulta en Internet, es necesario discernir entre resultados
confiables y no confiables.
Por eso se deben realizar búsquedas en sitios más
especializados y confiables, como la National Library of Medicine (NLM) o
eMedicine.
El criterio de selección de información es una
herramienta que se desarrolla considerando las características del contenido de
la Web, así como estrategias bibliométricas de textos publicados en base de
datos que algunos autores describen como: netmetría o webmetría.
Cuando se realiza una búsqueda de información es
importante saber obtener un número manejable de resultados relevantes (capta);
filtrar la información que no es de utilidad (ruido) y evitar el “silencio”,(la
información que no se es posible encontrar).
Algunas organizaciones examinan sitios Web
disponibles para que pueda ser posible certificar su contenido. Health On the
Net (HON) es una de esas organizaciones.
Fue creada para fomentar la información de salud de
calidad para los pacientes, los profesionales y el público en general. Pretende
facilitar el acceso a los datos más recientes e importantes a través de
Internet mediante un código ético, de calidad, información médica objetiva y
transparente. Analiza las páginas se lo soliciten y se comprometan a respetar
el HONcode. Dicho código se compone de ocho principios:
Autoría: confiabilidad de
los autores
Complementariedad: mostrar
información que no pretenda reemplazar al profesional médico, sino
complementarlo
Confidencialidad: respetar y
evitar exponer datos privados de los pacientes
Atribución, referencias actualización: fechas
de modificación y vínculos a las fuentes de información originales
Garantía: respaldo de
tratamientos recomendados
Transparencia de los autores: información
clara del administrador del sitio
Transparencia del patrocinador: patrocinios
claramente identificados
Honestidad en la política publicitaria: mostrar
claramente la publicidad como un elemento ajeno al contenido del sitio
HON no garantiza la exactitud de la información
médica presentada por un sitio, pero si éste contiene el sello HONcode
demuestra su intención de contribuir a la información médica de calidad.
Pensando como pacientes
Como profesionales de salud, es
nuestra responsabilidad conocer cómo se comporta la información en Internet, su
grado de credibilidad, identificar claramente su fuente y la reputación de sus
autores, pero también debemos estar conscientes de los hábitos de los pacientes
en el uso de Internet al enfrentar una enfermedad.
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